EL
FUNDADOR:
ALFONSO
LÓPEZ QUINTÁS
López
Quintás estima que la fecundidad de estos movimientos
filosóficos se acrecentará si introducimos en nuestro
análisis el esquema "yo-ámbito", que incluye el
esquema "yo-tú" y abarca además la relación del
hombre con multitud de realidades que no son ni
objetos ni sujetos. Por "ámbito de realidad" o
sencillamente "ámbito" se entienden tres tipos de
realidades abiertas: 1º) Las realidades que no son ni
personas ni objetos. Un piano, por ejemplo, en cuanto
mueble es un mero objeto, un ser delimitable, asible,
pesable, situable en un lugar o en otro... En cuanto
instrumento musical, ofrece al pianista ciertas
posibilidades de sonar, y puede establecer con él una
relación reversible de mutuo influjo y
enriquecimiento. Esta relación implica un modo de
unidad superior a la unidad tangencial que tiene con
el piano el que acaricia sus materiales. 2º) Las
personas, seres que no están delimitados como los
"objetos". Por ser corpórea, una persona tiene unas
dimensiones determinadas, pero, al estar dotada de
espíritu -y, por tanto, de inteligencia, voluntad,
memoria, sentimiento, capacidad creativa...- desborda
la delimitación espaciotemporal y abarca cierto
campo: tiene iniciativa para crear relaciones, asumir
las posibilidades que le ofrece el pasado, proyectar
el futuro... 3º) Los campos de relación que se fundan
entre las realidades aludidas en los puntos
anteriores cuando se entreveran y dan lugar a un
encuentro. Las realidades "ambitales" dan lugar, al
unirse entre sí, a ámbitos de mayor envergadura. Dos
esposos se comprometen en matrimonio y crean un
hogar, un campo de juego, de encuentro, de mutua
ayuda y perfeccionamiento personal. Este hogar es, en
todo rigor, un ámbito de realidad. Los ámbitos de
realidad no son producto de una labor fabril, sino
fruto de un ensamblamiento de dos o más realidades
que son centros de iniciativa y operan con libertad
o, al menos, con cierta capacidad de reacción. (Todo
pianista siente que cada piano responde a su acción
sobre él de una forma peculiar, de modo que se
establece entre ambos una corriente de mutua
influencia, una experiencia reversible o de doble
dirección). Al ser fruto de un encuentro, los ámbitos
no son objetos de los que se pueda disponer. Son
realidades que piden un trato respetuoso, aunque no
igualitario. El pianista no puede tratar el piano
como un objeto, un mero medio para realizar algo.
Debe considerarlo como el medio en el cual tiene
lugar el entreveramiento entre el autor de la
partitura y el intérprete.
El conocimiento de los "ámbitos" es decisivo para
precisar los diferentes modos de unidad que puede
crear el hombre con los diversos seres de su entorno.
Tal precisión es, a su vez, indispensable para
elaborar una "filosofía dialógica", ya que el diálogo
implica una forma eminente de unidad que ha de ser
creada en cada caso.
Es decisivo notar que el hombre puede poseer los
objetos y dominarlos, pero no encontrarse con ellos.
El encuentro es una relación reversible, sólo posible
entre realidades "ambitales", dotadas de cierta
iniciativa y capaces de entrar en relación de
presencia. La presencia es el fruto de una relación
de cercanía integrada con una relación de distancia.
La pura cercanía o inmediatez degenera en fusión. La
pura distancia degenera en alejamiento. El
alejamiento y la fusión destruyen la presencia. Las
distintas formas de cercanía e inmediatez dan lugar a
modos diversos de presencia. El autor los estudia
ampliamente en El triángulo hermenéutico (cap. 1).
Estos análisis hermenéuticos le permitieron abordar
el estudio del juego, el lenguaje, la estructura de
la obra de arte, la afinidad de las distintas
experiencias humanas -estética, ética, metafísica y
religiosa-. Cf. Estética de la creatividad, Rialp,
Madrid 31998, La experiencia estética y su poder
formativo, Universidad de Deusto, Bilbao 22004, El
poder transfigurador del arte, Promesa, Costa Rica
2003.
Desde 1987, Alfonso López Quintás promueve un
proyecto formativo, denominado Escuela de Pensamiento
y Creatividad, con vistas a ayudar a pensar con rigor
y vivir de forma creativa. Para ello aplica los
resultados de su investigación metodológica a las
principales cuestiones relativas a la formación
humana. Entre los materiales que ofrece esta Escuela
destacan los siguientes: Inteligencia creativa, BAC
Madrid 2003 (obra expuesta por el autor en doce
vídeos), El conocimiento de los valores, Verbo
Divino, Estella (Navarra) 31999, El amor humano,
Edibesa, Madrid 31994, El libro de los valores,
Planeta, 122003; El espíritu de Europa, Unión
Editorial, Madrid 2000; La tolerancia y la
manipulación, Rialp, Madrid 2001.
Con objeto de descubrir las posibilidades formativas
de todas las áreas culturales, López Quintás elaboró
un método de análisis literario que convierte cada
obra literaria de calidad en una espléndida lección
de ética. Cf. Cómo formarse en ética a través de la
literatura, Rialp, Madrid 21997, y Literatura y
formación ética, vol. III de la Biblioteca del
Educador, Puerto de Palos, Buenos Aires 2005.
Algo semejante llevó a cabo respecto al arte en la
obra ya citada La experiencia estética y su poder
formativo, y en La formación por el arte y la
literatura, Rialp, Madrid 1993. El poder formativo de
la música lo expone en una amplia Estética musical.
El poder formativo de la música, Rivera Editores,
Valencia 2005.
En los últimos años, López Quintás se afirmó en la
convicción de que, por lo que toca a la Ética y la
Antropología filosófica, lo que procede en la
situación actual no es tanto "enseñar" contenidos
-valores, creatividad, precisión en el pensar...-
cuanto "ayudar a descubrirlos". Con este espíritu
publicó dos obras, que condensan su último
pensamiento ético y pedagógico: Descubrir la grandeza
de la vida, Verbo Divino, Estella 2004, y El secreto
de una vida lograda, Palabra, Madrid 2004.
El método seguido en la Escuela de Pensamiento y
Creatividad fue aplicado en la obra Enseñanza escolar
y formación humana, vol. V de la Biblioteca del
educador, a convertir la tarea de cada área de la
enseñanza en una fuente de formación integral de los
alumnos. El autor expone cómo todas las áreas que se
imparten en la Segunda Enseñanza (Matemáticas,
Ciencias Naturales, Música, Filosofía, Historia,
Educación Física, etc.) pueden ayudar a los alumnos a
descubrir desde diversas perspectivas la importancia
decisiva de la relación en todo el universo. Este
descubrimiento dispone el ánimo de los estudiantes
para comprender a fondo, por dentro, lo que es el
encuentro interpersonal y cómo en torno a él se
estructura la vida humana.